Nutrición y conducta alimentaria
Cuando la relación con la comida empieza a generar malestar
La alimentación puede estar influida por emociones, pensamientos, experiencias y por la forma en la que nos relacionamos con nuestro cuerpo.
Acompañamos de forma individualizada para comprender qué está ocurriendo y trabajar hacia una relación con la comida más flexible, tranquila y respetuosa.
CONDUCTA ALIMENTARIA
Comprender lo que hay detrás de la relación con la comida
A veces comer deja de ser algo sencillo y empieza a estar acompañado de culpa, ansiedad, preocupación, control o miedo.
Trabajamos estos patrones desde una mirada terapéutica, ayudando a identificar qué los mantiene y qué necesidades emocionales hay detrás.
¿En qué podemos acompañarte?
Alimentación emocional
Cuando la comida aparece como respuesta a emociones difíciles de gestionar.
Restricción y control
Cuando existen normas rígidas, miedo a determinados alimentos o una necesidad constante de controlar lo que se come.
Imagen corporal
Cuando la relación con el propio cuerpo genera rechazo, comparación o malestar.
Pérdida de control
Cuando aparecen episodios de ingesta vividos con sensación de descontrol o culpa posterior.
RELACIÓN CON EL CUERPO
Trabajar la imagen corporal también forma parte del proceso
La relación con la alimentación no puede separarse siempre de la forma en la que vivimos nuestro cuerpo.
Acompañamos dificultades relacionadas con la percepción corporal, la autoestima y la exigencia, favoreciendo una mirada más amable y realista hacia uno mismo.
¿Cuándo pedir ayuda?
No hace falta esperar a que el malestar sea muy intenso
Puede ser un buen momento para consultar si la comida, el peso o tu cuerpo ocupan demasiado espacio en tus pensamientos, si aparecen culpa, ansiedad, miedo, restricciones o episodios de pérdida de control.
El objetivo no es juzgar lo que ocurre, sino comprenderlo y acompañarte en un proceso de cambio.